Suave es la noche

"Toda vida es un proceso de demolición, pero los golpes que llevan a cabo la parte dramática de la tarea—los grandes golpes repentinos que vienen, o parecen venir, de fuera—, los que uno recuerda y le hacen culpar a las cosas, y de los que, en momentos de debilidad, habla a los amigos, no hacen patentes sus efectos de inmediato. Hay otro tipo de golpes que vienen de dentro, que uno no nota hasta que es demasiado tarde para hacer algo con respecto a ellos, hasta que se da cuenta de modo definitivo de que en cierto sentido ya no volverá a ser un hombre tan sano. El primer tipo de demolición parece producirse con rapidez, el segundo tipo se produce casi sin que uno lo advierta, pero de hecho se percibe de repente."

El Crack Up

F. S. Fitzgerald

Soda tiene ese aire de estrella de cine que hace que la gente se pare en la calle y se dé la vuelta para verlo pasar. […] Tiene los ojos oscuros -ojos vivos, danzarines, temerariamente risueños, que en un instante saben ser amables y simpaticos y, al siguiente relampaguear de indignación-. Tiene los ojos de papá, pero Soda es único. Es capaz de emborracharse con una carrera de drags o a fuerza de bailar, sin acercarse al alcohol siquiera. En el barrio es dificil encontrar un chaval que no empine de vez en cuando. Pero Soda no toca ni una gota; no le hace falta. Se emborracha nada más que con vivir.

Man Ray - Long Hair - 1929